Enero 25, 2008

HERPES ZOSTER

Archivado en: Herpes zóster — admin @ 10:46 am

HERPES ZOSTER

Erupción cutánea en las regiones terminales de los nervios sensitivos, debida a un virus filtrante.
Se manifiesta a veces en el curso de una neumonía, de una uremia o de una intoxicación, pero hay otras manifestaciones, llamadas reflejas, que pueden corresponder a lesiones (afecciones renales, hepáticas). En general, este virus perjudica especialmente a los diabéticos y los reumáticos.
La enfermedad abarca varias fases:

Incubación (alrededor de una semana).
Aparición de síntomas (escalofríos, fiebre discreta, falta de apetito, dolores con sensación de quemadura o de tipo neurálgico).
Erupción (5 ó 6 días más tarde) con pequeñas vesículas que se desecan con rapidez.
Curación, con regresión de los dolores y desaparición de los elementos de la erupción cutánea (localizada, rara vez generali
zada). En conjunto, la enfermedad dura de 2 a 3 semanas.
Tratamientos

El herpes zóster es en cierto modo contagioso, por lo que nadie debe dormir con el enfermo y conviene desinfectarse las manos después de las curas.
Está aconsejado el reposo, pero no es obligatorio.
Las aplicaciones de talco, polvos de arcilla verde y óxido de cinc, así como las de éter pícrico o vinagre de cidra, evitan las comezones.
— Es aconsejable vendar el cuerpo, ya que impide que el enfermo se rasque.
Sedantes y analgésicos (por vía bucal y rectal) calmarán al enfermo, a menudo inquieto e insomne.
— Las compresas de arcilla verde sobre los granos suelen ser eficaces.
— La acupuntura y la homeopatía dan buenos resultados.

HEPÁTICAS, ENFERMEDADES

Archivado en: Hepáticas — admin @ 10:37 am

HEPÁTICAS, ENFERMEDADES

Son las enfermedades del hígado (el mayor de nuestros órganos) y de las vías biliares. Son muy numerosas, y algunas particularmente frecuentes (litiasis). Aquí sólo hablaremos de las más corrientes y no nos detendremos en las graves, cuyo diagnóstico es a menudo difícil y su tratamiento todavía más.
Las cirrosis
Se deben en la mayoría de los casos al alcoholismo, pero pueden provenir de una insuficiencia cardíaca, de intoxicaciones y de lesiones (hígado, vías biliares), o seguir a una enfermedad hepática viral. El hígado aumenta de volumen, cambia de consistencia y de color, y puede haber ictericia, fiebre y dolor. ‘
Los cánceres

Provienen sobre todo de la evolución de regiones cancerígenas cercanas, en particular estómago y páncreas. El hígado aumenta de tamaño, se endurece y a menudo presenta bultos. Los cánceres de las vías biliares se observan en las personas afectadas por litiasis.
Las ictericias

La coloración amarillenta de la piel y las conjuntivas se debe a la dispersión de bilis en la sangre.
Las ictericias pueden ser abiertas o discretas, y acompañan a numerosas enfermedades del higado. La hepatitis lupoide tóxica es una forma grave. Las sustancias tóxicas causantes   de   estas   ictericias   son   muy numerosas, entre ellas, el tetracloruro de carbono, el alcohol, el arsénico, el antimonio, los mejillones y las setas.
Las ictericias corrientes son hepatitis víricas; algunas se reabsorben en pocas semanas, pero otras son más peligrosas y su evolución puede ser fatal.
La litiasis biliar
Es la formación de cálculos en la vesícula biliar. Al parecer, los tienen de un 10 a un 15% de las personas de más de 20 años, pero no todas presentan molestias. La litiasis es, pues, asintomática.
El cálculo único (de colesterol) o los cálculos múltiples (bilirrubinato de calcio) tienen una causa apenas determinada, pero lo cierto es que los favorecen la infección, la bilis demasiado concentrada, la obesidad, el embarazo y las hepatitis.
Esta enfermedad puede provocar crisis agudas, y se observan cólicos hepáticos, cólicos atípicos menos graves y trastornos dispépticos. Al palpar, el hígado se muestra doloroso y contráctil. El cólico hepático es desencadenado a menudo por la ingestión de grasas, huevos o chocolate, con loe consiguientes dolores, náuseas, vómitos, y a veces fiebre y agitación.
En el cólico atípico, provocado por excesos alimenticios, los síntomas son menos graves. Es la denominada crisis de hígado. A los períodos de crisis, que se renuevan a intervalos de varias semanas, les suceden períodos de calma. Los trastornos dispépticos son a veces los únicos síntomas de la litiasis biliar: ardor de estómago, sensación de pesadez, meteorismo y náuseas, debidos casi siempre a una alimentación demasiado grasa.
Por último, esta litiasis suele ir acompañada de trastornos intestinales: cólicos, diarrea o estreñimiento, y pueden surgir complicaciones tales como la colecistitis aguda, la litiasis del colédoco y la cirrosis biliar. Para tratar la litiasis biliar, habría que eliminar los cálculos, pero la operación puede presentar peligro de complicaciones; la eliminación por vía natural es muy difícil y la desaparición de todos los cálculos es excepcional; en la mayoría de casos los tratamientos conducen a una banal litiasis asintomática. La litiasis biliar es el tipo clásico de enfermedad cuyo tratamiento consiste en un régimen alimentario. El chocolate, los huevos (al principio), los embutidos, los platos grasos y pesados, las conservas, las coles y el alcohol son los primeros que se deben suprimir. No obstante, cada hepático tiene sus intolerancias particulares que su propia experiencia determina.
En caso de crisis se recomiendan la administración de boldo, alcachofa o aceite de oliva y el calor local. Las curas termales anuales constituyen una excelente terapéutica.
Para el tratamiento de las enfermedades hepáticas, aparte de los regímenes alimenticios se recomiendan la fitoterapia y la hidroterapia.

Enero 24, 2008

HEMORROIDES

Archivado en: Hemorroides — admin @ 6:37 pm

HEMORROIDES

Por un falso pudor, casi nadie se atreve a hablar de esta afección y muchos de los que la padecen (son muy numerosos) sólo tardíamente le prestan la atención que merece. Es corriente que, aún después de haber padecido diversas crisis acompañadas de dolores, la alarma sobrevenga al encontrar un día sangre en las heces o en la ropa interior.
Las hemorroides sintomáticas
Esquemáticamente, el desarrollo hemorroidal puede tener dos orígenes distintos. Como todas las venas, los capilares venosos de la región rectal y anal pueden dilatarse y formar varices porque la sangre que llevan se encuentra bloqueada en la parte inferior, es decir, en su camino de retorno al corazón. La obstrucción puede situarse bastante lejos; por ejemplo, si la red de las venas aortas (las que llevan la sangre de los intestinos hasta el hígado) está paralizada (lo que ocurre en el caso de un hígado cirró-tico, que ya no admite la sangre), esta hipertensión portal repercute hasta en la modesta red capilar del recto y del ano. La sangre, al circular con dificultad, llega a estancarse, y y las vénulas se hinchan y forman entre ellas unos nodulos extremadamente dolorosos.
Por lo tanto, cuando a las crisis hemorroidales se les encuentra una razón próxima (afecciones del recto, de la próstata o del aparato genital) o lejana (cirrosis del hígado, e incluso afecciones cardíacas), se dice que las hemorroides son sintomáticas, ya que son un signo o un síntoma de otra enfermedad que influye en una rama principal de la circulación venosa. Hay que tratar esta enfermedad y curarla para que desaparezcan las várices rectales o anales.
Cuando la culpa es de una insuficiencia venosa
Estas hemorroides secundarias son bastante raras. Los crecimientos hemorroidales discretos, que casi todo el mundo padece en un momento u otro de su vida, corresponden a una afección de la pared de los capilares, a la denominada insuficiencia venosa, en la que la vena, la vénula o el minúsculo capilar asumen insuficientemente sus funciones y su sangre se estanca formando una hinchazón dolorosa.
¿Por qué estos tipos de hemorroides aparecen a intervalos? A menudo, el propio interesado, instruido por la experiencia, conoce la respuesta, pero los factores desencadenantes de esta insuficiencia venosa de malhadada localización son muy diversos y a menudo contradictorios. El oficinista sedentario nada tiene que envidiar en este aspecto a los campeones ciclistas, a los apasionados del automóvil o a las graciosas amazonas de los concursos hípicos. El aficionado a los manjares picantes, que toma la mostaza a cucharaditas, no corre una suerte más benigna que el vegetariano en exceso que padece irritaciones intestinales, causa de diarreas que atacan a menudo el sistema venoso.
Combatir el estreñimiento
De hecho, todo puede favorecer la insuficiencia venosa del recto o del ano. Cada caso exige un análisis fisiológico y metabólico a fondo, pero el factor predominante es el estreñimiento. En este caso, se instaura un círculo vicioso, ya que los esfuerzos necesarios para una defecación dificultada por la pereza intestinal son extremadamente dolorosos y por ello son muchas las personas que dejan de proceder regularmente a la evacuación de las heces, con lo que el estreñimiento se intensifica.
Por lo tanto, la primera regla consiste en no permitir que se instaure un estreñimiento pertinaz cuando se manifiestan ciertos signos premonitores (comezón, sensación de pesadez difusa en el recto o en la zona anal). De lo contrario, la situación puede agravarse considerablemente, hasta el punto de provocar accidentes hemorrágicos, ya que los tumores varicosos ceden con el esfuerzo precisando una vigilancia médica, y a menudo una operación. Antes de llegar a tan desagradables extremos, las hemorroides no son más que una dolencia leve, que sin embargo nadie debe descuidar o negligir por un pudor totalmente desfasado.
Tratamiento
Tome baños de asiento fríos, no sólo por higiene, factor que tiene esencial importancia en los casos de hemorroides, sino también como terapéutica. Los baños de asiento con salvado o almidón apaciguan el ardor y la comezón.
Para las hemorroides sangrantes, los baños de asiento se tomarán con una decocción tibia de corteza de roble (100 grs por 1 litro de agua), hervida durante 1/4 de hora.
Camine, pasee en bicicleta, haga ejercicios físicos moderados.
Suprima el alcohol, los platos especiados y el café.

— Para calmar los dolores durante una crisis, aplique cataplasmas de hojas de euforbia trituradas o de hojas de saúco (tibias). Hay también supositorios antihemorroidales a base de hamamelis y manteca de cacao, capaces de aliviar considerablemente.

GRIPE

Archivado en: Gripe — admin @ 6:25 pm

GRIPE

Enfermedad infecciosa, particularmente difundida en invierno y en primavera, a veces en forma de intensa epidemia.
Resulta excesiva la tendencia a creer que la gripe puede ser yugulada con aspirina y algunas bebidas calientes con ron o brandy. También es erróneo creer que los accidentes de automóvil sólo les ocurren a los demás… La gripe debe ser tomada en serio, ya que puede acarrear graves complicaciones pulmonares, intestinales, cardíacas y meníngeas. Sus múltiples virus son a menudo desconocidos.
Estos virus transmiten la gripe al penetrar por la nariz, la tráquea y los bronquios; invaden con rapidez otras células y la persona contagiada no tarda en encontrarse en cama con una fiebre de 40 grados, escalofríos, dolor de cabeza y en las articulaciones, y a veces náuseas y trastornos intestinales, y todo ello sin hablar de una sensación de inmensa fatiga.
Tratamientos preventivos

Refuerce las defensas de su organismo mediante una cura de cloruro de magnesio en octubre, enero y abril: beba medio vaso de agua con adición de cloruro de magnesio (20 grs por litro), preferentemente en ayunas, durante 2 ó 3 semanas.
Puede también beber medio vaso de zumo de cebolla, tiempo antes o después de las comidas, mezclado con el zumo de una naranja. Para evitar el mal aliento, mastique a continuación unas briznas de perejil. La cebolla fresca no sólo es un poderoso desinfectante, sino que además posee diversas propiedades que servirán para mantenerse en forma.
Beba cada noche el zumo de limón, caliente y edulcorado con miel, con la adición de una brizna de canela.
— Coma mandarinas, naranjas y pomelos durante el dia o antes de las comidas; consumidas como postre, estas frutas son menos activas.
— En su lugar de trabajo, en los transportes públicos e incluso en su casa la rodean personas con gripe... Evite el contagio haciendo inhalaciones de eucalipto. Aspire con frecuencia su pañuelo, al que habrá echado unas gotas de esencia de lavanda. Haga fumigaciones en su apartamento.
Observación: La absorción de un grog (agua muy caliente con ron, azúcar y zumo de limón) favorece la transpiración y, con ella, la eliminación de toxinas… pero recuerde que castiga al hígado frágil y sensible.
¿Hay que vacunarse? El médico decidirá, ya que existen contraindicaciones en las vacunas antrigripales. Además, téngase en cuenta que los investigadores necesitan varios meses para aislar un nuevo virus y preparar una vacuna, y que incluso vacunada para hacer frente a un virus determinado, estará usted indefensa ante tal o cual otro virus responsable de una nueva epidemia. Señalemos, sin embargo, que existen remedios homeopáticos contra esta afección.
Tramientos curativos
Con los primeros síntomas, comience el tratamiento citado, a partir de la toma de zumo de limón caliente. Además:
Si fuma, abandone la nicotina y pásese al eucalipto.
— Durante una semana, tome todas las mañanas en ayunas, por vía perlingual (bajo la lengua), una cápsula de cobre; este oligoelemento es un notable catalizador antiinfeccioso que, tomado con la suficiente anticipación, detiene la evolución de la gripe.
Beba mucho: de 2 a 3 litros diarios de caldo de legumbres frescas, zumo de limón, de pina (ananás), de naranja o de pomelo. La vitamina C de estos frutos le evitará la molesta fatiga postgripal.
— Puede tomar también baños de pies —250 grs de harina de mostaza en agua muy caliente— y baños de manos (3 veces al día) con agua a 40 °C (si puede soportar esta temperatura), a la que habrá agregado una cucharada sopera de sal marina gruesa.
Si la fiebre sube, no trate de atajarla, ya que es un medio defensivo de su organismo. Guarde cama, puesto que el reposo es indispensable.
— Cuando la fiebre haya cedido, absténgase de salir de casa durante 3 días por lo menos, ya que siempre hay peligro de recaída. Aproveche este reposo para remontarse con menús ricos en vitaminas A, B, C y D, acompañados de un vino tinto de buena calidad.
Observación: Si su médico le ha recetado antibióticos, tome también ultralevaduras y yogures
edulcórelos con miel o azúcar moreno. La combinación de ultralevaduras yogures; edulcórelos con miel o azúcar moreno.

GRIETA

Archivado en: Grieta — admin @ 6:12 pm

GRIETA

Toda la piel puede verse afectada por grietas. Desagradables y a veces muy dolorosas aparecen, sobre todo, en las manos, las plantas de los pies, los labios y los senos.
Grietas de las manos
Se presentan en quienes trabajan la tierra o manipulan yeso, cal y ácidos, así como en las manos de las floristas y de las amas de casa.
El frío, el agua, los productos tóxicos, el descuido general y los sabañones provocan estas ulceraciones. Lo más frecuente es que se presenten en la palma, entre los dedos y, casi siempre, entre el pulgar y el índice. Cuando son consecuencia de los sabañones, hacen su aparición en el dorso de las manos.
Tratamientos
Procuran devolver a la epidermis su flexibilidad y calmar la sensación de quemadura y comezón. El aceite de oliva, el tuétano de buey, la glicerina o, todavía mejor, la gelatina de
En los casos rebeldes, se utilizarán:
almidón, la crema de pepino y el bálsamo del Perú son excelentes calmantes.
Cataplasmas tibios de fécula de patatas o de zanahorias crudas ralladas.
Baños de almidón o decocciones de plantas, por ejemplo de malvavisco o de malva.
Grietas de los pies
El frío, la falta de cuidados, caminar con los pies descalzos o con un calzado defectuoso, y el prescindir de medias o calcetines en invierno, son las causas principales de las grietas de los pies. El talón, la planta y la piel entre los dedos son los puntos más afectados por las grietas.
Tratamientos

Los mismos que los aplicados en los casos de grietas de las manos.
Grietas de los labios
El viento, el frío y la altitud provocan un resecamiento de los labios y fisuras más o menos profundas. Las del labio inferior pueden tener gran profundidad y ser muy dolorosas.
Tratamientos

Esta afección, muy corriente, se cura por sí sola, pero en caso de persistencia apliqúese:
Manteca de cacao, ungüento de rosa, lociones suavizantes o cataplasmas emolientes.
Azúcar en polvo, espolvoreando con él los labios, sobre todo en las zonas agrietadas.
Grietas de los senos
Durante la lactancia y, en especial en las primíparas, el pezón se muestra enrojecido y presenta granulaciones y excoriación. La succión causa vivísimos dolores y a veces rezuma un líquido sanguinolento que impide la lactancia. Las mujeres jóvenes, linfáticas y nerviosas, con la piel fina y delicada o cuyo pezón presenta una conformación particular, están particularmente expuestas a esta afección.
Tratamientos

Si las grietas son profundas, rezuman y afectan a la lactancia hay que destetar al bebé. En todos los casos, antes de dar el pecho, hay que lavar los senos con agua hervida y tibia.
Entre las tetadas, se aplicarán a las grietas las siguientes curas:
Cataplasmas tibios de cebollas de lirio cocidas con agua o leche.
Lociones preparadas con decocciones astringentes.
Después de cada tetada, se lavarán los pezones con agua hervida y seguidamente se untarán con cerato, aceite de oliva, aceite de almendras dulces, glicerina o una mezcla de glicerina y alcohol de 90° en proporciones iguales.

Enero 21, 2008

GASTRITIS

Archivado en: Gastritis — admin @ 1:23 pm

GASTRITIS

Las gastritis agudas o crónicas son inflamaciones del estómago debidas, entre otras causas, a excesos o intoxicaciones en la alimentación, o una alergia o un virus.
Las primeras se traducen por náuseas, vómitos, lengua saburrosa, aliento fétido, dolores de estómago, anorexia, y a veces diarrea.
Las segundas agregan a tales síntomas un adelgazamiento acusado y, en ocasiones, vómitos de sangre.
El estómago es un órgano precioso ql que deberíamos tratar con los mayores miramientos. Acusa las infracciones a las reglas fundamentales de la dietética y de la higiene de vida, y los ardores de estómago son la primera manifestación, una señal de alarma que es peligroso negligir, so pena de encontrarse al poco tiempo con una gastritis o con una úlcera… Los ardores estomacales son debidos a la presencia excesiva de ácido clorhídrico en el estómago, y pueden ser el resultado de una mala alimentación o de un desequilibrio nervioso.

Tratamientos
Las gastritis requieren los cuidados de un especialista, pero los ardores de estómago pueden ser fácilmente neutralizables si se les trata desde un buen principio.
Ante todo, cambie la composición de sus menús, siga una dietética más sana que excluya las carnes en salsa, los embutidos, las especias, las frituras, los alimentos fermentados, las conservas, la repostería, las confituras, el pan fresco, el alcohol, el café, el azúcar refinado y las bebidas con gas.
Las sopas espesas, las carnes a la parrilla, los pescados blancos y legumbres frescas cocidas con agua y servidas con un poco de mantequilla o de zumo de limón, los purés de patata, las pastas italianas bien cocidas, los quesos frescos y los yogures, las frutas hervidas y el pan tostado, le permitirán variar sus menús sin riesgo de agravar sus dolencias estomacales.
Sazone sus ensaladas con aceite de oliva y con limón, o bien con perifollo o estragón, y sálelas muy poco.
Hasta hace poco, el limón ha tenido mala reputación, debido a su sabor ácido. Sin embargo, es un calmante de la mucosa estomacal irritada por los jugos digestivos excesivamente ácidos, ya que después de la digestión tiene un poder alcalinizante que neutraliza este exceso de acidez. Por lo tanto, es excelente beber a diario zumo de limón, con la condición de no azucararlo.
Torne sus comidas con tranquilidad, sin radio ni televisión, y coma con lentitud, masticando cada bocado largo tiempo, para que el alimento quede bien impregnado de saliva. Descanse después de las comidas y, en caso de crisis, aplique compresas calientes en la zona estomacal. Evite toda clase de agotamiento o fatiga, y aquellas contrariedades capaces de agravar sus padecimientos.

GARGARISMO

Archivado en: Gargarismo — admin @ 1:15 pm

GARGARISMO

En las afecciones de la boca y de la garganta, los gargarismos constituyen una terapéutica muy eficaz. Gargarizar consiste en hacer penetrar un líquido hasta el fondo de la boca, y hasta la garganta.
En la boca, el movimiento de la lengua y de los músculos de las mejillas permite un buen riego de las mucosas afectadas.

Para gargarizar hay que inclinar la cabeza hacia atrás y, una vez el líquido en la laringe, dejar salir aire para evitar la introducción de líquido en las vías respiratorias.
Tras un contacto más o menos prolongado, el líquido es escupido.
Para los gargarismos se emplean infusiones, decocciones, aguas minerales, o agua hervida y enfriada a la que se agregan sustancias diversas: miel, vinagre, limón, agua oxigenada, bicarbonato de sosa o, simplemente, sal marina.
En caso de faringitis se gargarizará 5 ó 6 veces al día un vaso de la decocción siguiente, filtrada y edulcorada con miel después de haberla hervido unos 20 minutos: 10 grs de vara de oro, 6 grs de higo seco, 10 grs de hojas de zarza, 10 grs de hojas de fresa y 10 grs de hojas de nogal.

FURÚNCULO, ÁNTRAX

Archivado en: Forúnculo — admin @ 1:10 pm

FURÚNCULO, ÁNTRAX

Son abscesos formados alrededor de un pelo. Consecuencia de una mala alimentación o de una irritación, y a menudo de una higiene defectuosa, o testigos de un estado general deficiente (convalescientes, diabéticos, personas agotadas), no deben ser tratados con negligencia. Los situados sobre el labio superior o en el interior de la nariz son peligrosos y tienen que ser examinados por un especialista.
Los furúnculos se desarrollan en regiones extensas y bien determinadas: cuello, nalgas, espalda, vientre, órganos genitales y superficies velludas. Pueden presentarse en gran número y afectar a todas estas regiones a la vez, en cuyo caso se trata de una furunculosis, generalmente acompañada de fiebre, vómitos e insomnio.
Agrupados en un solo punto, varios furúnculos constituyen un ántrax, que es una afección grave. Solitario, el furúnculo puede adquirir considerable tamaño y ser muy doloroso. Estos pequeños tumores de color rojo violáceo, duros, resistentes y dolorosos, presentan una temperatura más elevada que la de la piel circundante.
Su base es amplia y su cúspide es puntiaguda. Al cabo de unos días, la cúspide blanquecina se ablanda y después se perfora, con salida de una materia serosa y sanguinolenta. Queda entonces una abertura de buen tamaño, que poco a poco empieza a cicatrizar.

Tratamientos
Al principio, cabe aplicar al furúnculo, con un poco de algodón, tintura de yodo, mañana y noche. Si está en un grado avanzado, se puede pinchar con una aguja pasada por una llama, vaciándolo y desinfectándolo a fondo (alcohol de 90°, alcohol alcanforado).
Para aliviar el dolor y acelerar la maduración, se pueden confeccionar diversas cataplasmas con:
Bulbos o pétalos de flores de lirio blanco, cocidos en leche o en agua (tibios).
Hojas trinchadas de fárfara (caliente).
Cebollas cocidas con agua y reducidas a puré (calientes).
Harina de linaza diluida en agua fría y después espesada en caliente (calientes).
Miga de pan y jugo de puerro crudo (tibios).
Higos frescos o secos (tibios).
— Una hoja de col, lavada, cortada en trozos pequeños, calentada al fuego y mantenida sobre el furúnculo con un vendaje.
Si son numerosos, se impone un cambio de régimen; evite azúcares y féculas, embutidos, carnes grasas y salsas.

Enero 20, 2008

ESTREÑIMIENTO

Archivado en: Estreñimiento — admin @ 10:54 am

ESTREÑIMIENTO

El estreñimiento no es, en sí, una enfermedad, aunque sus consecuencias, en caso de prolongarse, pueden ser muy serias. La imposibilidad, o la dificultad repetida de excretar las materias fecales, no es más que la manifestación de diversas posibles alteraciones del tránsito intestinal.
En este caso, como en todo lo que concierne a la fisiología digestiva, los factores emocionales y la moral pueden desempeñar un gran papel, ya que repercuten sobre el doble sistema simpático de regulación nerviosa. La angustia, la ansiedad y el nerviosismo son, pues, factores no despreciables en el estreñimiento, además de las posibles causas mecánicas.
Estas causas pueden ser de varios tipos. Ante todo, pueden estar relacionadas con la propia composición de las heces, como resultado de la digestión previa del bolo alimenticio en el intestino delgado. Según la alimentación haya o no sido equilibrada, las materias que aíraviesan el intestino grueso pueden no ser las indicadas para estimularlo, tal como lo requieren sus paredes. Es pues necesario que esta masa de residuos contenga una cierta cantidad de celulosa, y por tanto las comidas deben contar con verduras de fibras largas: espinacas, puerros y lechuga. La celulosa, que no puede ser asimilada por el aparato digestivo humano, tiene como misión la estimulación de las contracciones oscilantes del intestino grueso.
Por otra parte, conviene no exagerar este consumo de celulosa que acelera y amplifica la excreción, ya que entonces habría un cierto número de sustancias indispensables para el buen funcionamiento del organismo que no tendrían tiempo de ser absorbidas, produciéndose situaciones graves de carencia.
Al revés de la celulosa, las sustancias grasas cocidas, la crema de leche, el chocolate, el pan y el exceso de azúcar modifican el medio intestinal de tal forma que éste disminuye su actividad. El consumo exagerado de productos fermentados también provoca el estreñimiento. El equilibrio de la alimentación constituye el factor clave de esta alteración.
Existen otros casos de estreñimiento; aquellos que se deben a un defecto mecánico del propio intestino o de los sistemas musculares, que, como el perineo, contribuyen a la expulsión de los excrementos. Este último fenómeno, particularmente, se observa en las mujeres que han dado a luz varias veces: la atonía de su musculatura perineal provoca una ptosís del colón con su consecuente acodamiento poco propicio para la evacuación de las materias intestinales.
En caso de estreñimiento rebelde, debe pensarse siempre en la posibilidad de obstáculos en el trayecto intestinal. Estos bloqueos pueden ser debidos a la repercusión de diversas enfermedades abdominales sobre el propio intestino (invaginaciones, oclusiones, apendicitis crónica, tumores, hemorroides) o en sus proximidades (hipertrofia de la próstata en el hombre, quistes oválicos o salpingitis en la mujer).
Normalmente, el estreñimiento es consecuencia del estado general, de una cierta astenia o de inquietud, factores que modifican el hábito alimenticio a menudo en mal sentido. Se acompaña frecuentemente de insomnio, aunque es difícil afirmar si se trata de la causa o de la consecuencia de este fenómeno.
A la larga puede conducir a la desaparición momentánea del reflejo anal: el ritmo de vida cada vez más acelerado, los acontecimientos y los stresses son causa de comer más deprisa y de que se pueda tomar por costumbre la resistencia a los alisos reflejos del esfínter anal. Estos, normalmente, se notan cuando el recto, que habitualmente está vacío, recibe las materias precedentemente tratadas por el colón y el ciego.
Si el individuo renuncia a esta solicitud refleja de forma repetida, ésta se atenúa progresivamente y después desaparece.
Afortunadamente, siempre es posible llevar a cabo una rehabilitación.
Tratamientos
En caso de un estreñimiento transitorio, se debe recurrir, además de las verduras ya citadas anteriormente, a :

- Higos o ciruelas puestas en maceración con agua toda una noche, deben comerse por la mañana en ayunas y beber a continuación el agua de la taza.
Aceite de ricino con café muy caliente o con una tisana que de por sí ya sea laxante; una cucharada y media sopera de aceite constituye un purgante enérgico.
Cataplasmas calientes a base de mercuriales que deben aplicarse en la porción inferior del abdomen.
En los casos de estreñimiento crónico o pseudocrónico, hay que estudiar, ante todo, el modo de vida y la forma de alimentarse. Para ello, debe realizarse una higiene de vida muy estricta; andar, practicar movimientos gimnásticos (especialmente abdominales) y hacer ejercicios de respiración abdominal.
Suprímanse los platos propicios al estreñimiento; ingiéranse frutas frescas o en compota y verduras cocidas o preferentemente crudas. Alíñense las ensaladas con aceite de parafina, perfumada con estragón.

No obstante, cuando una persona ha caido  en este estreñimiento, no siempre le basta con la modificación de su régimen alimenticio desequilibrado para restablecer sus funciones excretoras. Parece como si el intestino se hubiera acostumbrado a la pereza y a menudo hay que decidirse a estimularlo con ayuda de laxantes. Hay que destacar que los médicos son cads vez mas reticentes ante el empleo sistemático de laxantes químicos. Se ha verificado que, en definitiva, aumentan la pereza y la antoína del intestino e incluso pueden ocasionar colitis( inflamación del colon) y disentrías( inflamación aguda de la última porción del intestino grueso). Deben usarse, pues, con moderación.

ESGUINCE

Archivado en: Esguince — admin @ 10:48 am

ESGUINCE

Los esguinces suelen deberse a una caída, un falso movimiento o una presión violenta que provocan una distensión, un desgarro e incluso un arrancamiento de los ligamentos que constituyen una articulación. Es el desplazamiento momentáneo e incompleto de los huesos lo que actúa así sobre los tendones. Las luxaciones, en cambio, son auténticos desplazamientos de los huesos, que obliga a colocarlos de nuevo en su posición natural antes de proceder a la cura de los desgarros sufridos.

Los esguinces son más fáciles de atender. Pueden producirse a nivel de cualquier articulación, pero se manifiestan particularmente, en las muñecas, los tobillos, las rodillas y los codos.
El esguince es muy doloroso y va seguido por rigidez y después incapacidad de movimiento. Al producirse el esguince, hay afluencia de líquido articular y, a continuación, una hinchazón inflamatoria. La hinchazón y el desplazamiento momentáneo del hueso provocan la ruptura de los vasos sanguíneos, por lo que se observan equimosis y acumulaciones de sangre al nivel de la articulación (y también en el lado opuesto). En los sujetos sanos y los jóvenes, los esguinces se reabsorben con rapidez, pero entre las personas de más edad pueden tener graves consecuencias (accidentes de la circulación de la sangre).
Tratamientos
Para mayor seguridad, hay que hacer radiografías, que determinarán con certidumbre si hay o no fractura o luxación.
Averiguado este punto, se evitará la obstrucción si todavía no se ha producido, o se combatirá en el caso contrario. Para evitar la hinchazón:
— Proceda a unos masajes y después mantenga la articulación ceñida por un vendaje (sin apretarlo con exceso, pues la sangre debe circular con normalidad).
Tome baños con agua caliente y salada, y aplique ctaplasmas calientes de fécula de patata, o bien compresas tibias con una decocción de tanaceto (15 a 40 grs de inflorescencia por 1 litro de agua, renovando la compresa 6 veces al día).