EQUIMOSIS

En lenguaje popular se habla de moretón o golpe cuando aparece una mancha azulada a consecuencia de un choque; mancha que, en términos científicos se denomina equimosis, hematoma o contusión.
Más o menos extensa, la equimosis proviene de un derrame sanguíneo subcutáneo; por efecto del golpe, se han roto capilares y vasos. La presencia repetida de equimosis sin que se hayan recibido golpes puede ser síntoma de enfemedades graves, en cuyo caso se debe consultar al médico.
Tratamientos
Las equimosis benignas se reabsorben por si solas; sin embargo, hay la posibilidad de apresurar esta evolución:
-Si hay hinchazón (chichón), apliqúese compresas de agua fría, bien apretadas, y el frío y la presión detendrán el derrame; las compresas frías de tintura de árnica (una cucharada sopera por media taza) y los cataplasmas de menta piperita (fresca) o de hojas de col son también muy eficaces.
-Si la equimosis está muy extendida, practique con cuidado leves masajes, siempre en el mismo sentido, empezando por la parte exterior; al cabo de unos días, aplique cataplasmas calientes de harina de linaza o de rodajas de patata cruda.
Observación: Si presenta lo que vulgarmente se llama «un ojo a la funerala», meta unos cubitos de hielo en una bolsita de gasa y aplíquela sobre el ojo amoratado. Hay quien recomienda la aplicación de un bistec crudo, remedio muy casero pero no menos válido.
Si cree que el golpe ha sido violento, un médico debe examinar su ojo, órgano demasiado valioso para tratarlo a la ligera