Febrero 10, 2008

QUEMADURAS

QUEMADURAS

Pueden ser provocadas indirectamente por un calor intenso: una insolación es una quemadura; o directamente: al contacto con el fuego, con un objeto a una temperatura elevada, con un producto cáustico, o con la electricidad.
¿Cómo se determina el grado de una quemadura?
La piel puede estar afectada más o menos profundamente: cuando la epidermis está superficialmente involucrada, se trata de una quemadura de primer grado; cuando está afectada la epidermis en todo su espesor, se trata de una quemadura de segundo grado; cuando la epidermis, la dermis, y a veces el músculo están destruidos, se trata de una quemadura de tercer grado.
La localización y sobre todo la extensión son los elementos determinantes de la gravedad de una quemadura; sin tener en cuenta estos elementos, la clasificación precedente apenas tiene valor y comporta errores de apreciación.
A un mismo grado, una quemadura es más peligrosa si afecta los labios, los ojos, los pliegues de los brazos o de las rodillas, o incluso las nalgas en un recién nacido. En cuanto a la extensión, permite juzgar las condiciones de curación o de sobrevivencia: una quemadura que abarque más del 10% de la superficie corporal comporta los mayores riesgos y la hospitalización es obligatoria; si la superficie quemada sobrepasa el 35%, comporta el riesgo de una muerte rápida.
Esta noción de superficie es muy importante. Efectivamente, si la piel, órgano con funciones transpiratorias y de eliminación, es destruida en proporciones demasiado elevadas, se produce la muerte por asfixia cutánea, por anuria (ausencia de orina en la vejiga) y, a menudo, por infección de las heridas.
Los primeros cuidados
Es importante saber que:

— Si el fuego prende en la ropa, no hay que apagarlo con agua; el único medio de salvar al quemado es envolviéndolo con una manta para sofocar las llamas. El herido, ya que a pesar de todo estará quemado (quizá gravemente), debe ser transportado urgentemente a un hospital. No debe ser desnudado ni sometido a la curiosidad para saber lo que tiene. Lo único que se puede hacer es retirar la manta y sustituirla por una sábana limpia.
— Si la quemadura ha sido provocada por un producto cáustico o por un líquido hirviendo, sáquele inmediatamente la ropa y coloque al herido sobre una sábana limpia, en espera de su traslado al hospital.
— Sea cual fuere la quemadura, jamás se aplicarán cuerpos grasos antes de la llegada del médico; sólo él debe decidir.
Tratamiento de las quemaduras pequeñas
Si no hay herida; viértase vinagre de cidra (o, en su defecto, alcohol de 90°) sobre la piel afectada y déjese secar al aire.
Apliqúense cataplasmas de patatas (o de zanahorias) crudas y peladas (como mínimo dos horas antes), hojas de lechuga cocida (fría en el momento de su aplicación) o incluso arcilla.
También se puede aplicar un poco de mermelada, tal como hacían nuestras abuelas.
Si hay herida: viértase mercuriocromo y déjese cicatrizar al aire.
Si hay ampolla: retírese la piel con ayuda de unas tijeras con punta y estériles (hervidas o pasadas por una llama) para dejar salir el líquido. Desinféctese, como si fuera una herida, con vinagre de cidra cortado con una infusión de flores de saúco (en igual proporción).

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