Febrero 11, 2008

RONQUERA

RONQUERA

Esta alteración de la voz es más bien un síntoma que una enfermedad. Se observa la ronquera en todas las enfermedades de la laringe y, muy a menudo, en las afecciones graves o benignas de las vías respiratorias.
Después de un resfriado, durante y después de una gripe, e incluso antes, puede presentarse la ronquera. La ronquera crónica puede ser consecuencia de una ulceración sifilítica o de una tuberculosis pulmonar, y en este último caso es a menudo el primer síntoma. En estas afecciones graves, se trata, desde luego, de atender a la enfermedad en sí.
Las ronqueras pasajeras pueden ser debidas al frío, al exceso en el hablar (o gritar), y a la irritación provocada por el tabaco o el alcohol. “Festines, banquetes, vino, alcohol y tabaco —decía Caruso— son los enemigos de nuestra voz”. La primera precaución será, pues, la de evitarlos…

Tratamientos
Si persiste la ronquera, la cuidará:

— Con gargarismos a base de una decocción de raíces de malvavisco edulcorada con miel, o bien con higos batidos en leche, o con agua salada (empléese sal gruesa marina, sin refinar).
Bebiendo varias veces al día un sorbo de zumo de limón puro.
— Succionando varias veces al día caramelos de miel o tomando algunas cucharadas de miel líquida.
Bebiendo té bien caliente, edulcorado con miel y con un poco de zumo de limón, o bien tisanas suavizantes.
Instilando en la nariz aceite de gomenol y aplicando compresas húmedas y calientes en la garganta.
Tomando baños de pies con agua caliente (sin harina de mostaza).

Archivado en: Ronquera — admin @ 1:45 pm Tags: , ,

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