ACHICORIA
La raíz y la parte aérea de la planta contiene un látex y un principio amargo (la intibina), así como del 20 al 50 % de inulina. Es apropiada contra las afecciones del hígado y el estómago, insuficiencia renal, afecciones cutáneas, fiebre y gusanos intestinales. Es un buen tónico general y un reconstituyente nervioso (contiene un importante porcentaje de fósforo); favorece la función glicogénica del hígado disminuyendo así la taza de azúcar, siendo, por consiguiente, muy recomendable en los casos de diabetes.
La infusión y la decocción de las hojas frescas o secas se prepara con 5 o 6 hojas enteras en un litro de agua. De utilizar las flores, echar un puñadito, una vez secas en un litro de agua. En el caso de las semillas, se echarán 10 pulgaradas en un litro de agua. La infusión o decocción de raíz desecada se prepara a razón de media raíz grande, desmenuzada, en un litro de agua. La decocción de raíces y flores (un puñado por litro de agua) y aplicada en forma de compresas, resulta eficaz contra la dermatosis, furúnculos, ántrax, etc.
Indicaciones: insuficiencia renal, astenia, reuma, dermatosis, afecciones hepáticas, estreñimiento (ictericia, cólicos): diabetes, edemas, hipertermia, gusanos intestinales.
Dosis: una a dos tazas al día antes de las comidas o en ayunas.