La decocción se hace cuando los principios curativos se han de extraer de partes compactas y duras (cortezas, raíces), la infusión puede ser insuficiente, y entonces se pone la planta desmenuzada con el agua fría a fuego lento, se deja que hierva alrededor de un minuto todo junto, y luego se deja reposar unos diez minutos, tapado.
La ntaceración no es tan rápido como la infusión o la decocción, pero el calor altera a veces parte de los principios curativos de la planta, por eso se recurre a la maceración que consiste en poner en t remojo la planta bien desmenuzada, con agua a temperatura ambien-
* te, y dejar así, tapado de seis a doce horas aproximadamente, para
* que la planta vaya liberando poco a poco sus sustancias en el agua, sin intervención del calor.
En polvo para algunas partes de vegetales secas y duras se reducen a polvo, que en el momento de utilizarlo se disuelve sencillamente en agua, o se comprime en forma de grageas para tragar (de hecho este es el origen de las pastillas farmacológicas). La corteza y el fruto del ciprés por ejemplo, se suelen preparar de esta manera.
La tintura es la maceración de la planta en alcohol, llamada así porque el alcohol suele disolver muy bien los pigmentos de las plantas y tomar su color intenso. Se suele usar unos 200 gms. de planta por litro de alcohol; se deja en maceración, bien cerrado en un frasco, durante unos diez días luego se filtra con papel de filtro y se guarda en un frasco hermético. En el momento de usarla se vierten unas gotas en un vaso de agua o en infusión.
Conservación de las plantas, no siempre se pueden usar las plantas recién recogidas, por lo tanto para que se pierdan lo menos posible sus sustancias volátiles, es conveniente conservarlas en frascos de cristal herméticos.