La infusión de mostaza, muy poco empleada, se prepara con 8 a 15 gms. de semillas trituradas que se mezclan con 300 gms. de leche o bien con 15 gms. de semillas por litro de vino o de cerveza. La harina obtenida de las semillas, a razón de una cucharada sopera por vaso de agua, es un vomitivo instantáneo. No debemos olvidar que es el agua la que origina la esencia a la cual la mostaza debe su acción revulsiva. La harina debe conservarse pues en un lugar bien seco para permanecer activa. El agua a más de 40 grados impide la formación de la esencia. Por otra parte, no hay que añadirle nunca vinagre, que reduce la acción de la mostaza, las cataplasmas se preparan a razón de 4 partes de harina de lino por 1 de mostaza, con cuya mezcla se espolvorea la zona a tratar.
Indicaciones: congestiones bronquiales, enfriamientos graves, reumas encefalitis, estreñimiento, escorbuto.
Dosis: infusión (uso interno), dos tacitas al día, después de las dos comidas principales.
Contraindicaciones: no debe usarse al mostaza en aquellas personas hipernerviosas o aquejadas de várices o afecciones cutáneas