El centeno debe ser absolutamente privado de este hongo, de lo contrario daría lugar a intoxicaciones. El cornezuelo del centeno se utiliza en polvo (0,25-1 g) hasta 3 g en extracto fluido para facilitar el parto y la expulsión de los residuos placentarios retenidos en el útero, para frenar las hemorragias uterinas después del parto. Se usa asimismo la infusión: 5 g de polvo en 150 g de agua; una o dos cucharaditas cada vez; dosis máxima, 5 g en las 24 horas. Siendo una droga muy tóxica, capaz de producir fenómenos abortivos y grandes daños, el cornezuelo del centeno no se ha de usar nunca sin la prescripción del médico.