PINO SILVESTRE (Abeto)
Todo el árbol contiene aceites esenciales, pero se utilizan únicamente las hojas, los retoños y la resina balsámica que produce (trementina). Aunque todas las coniferas son útiles, el pino silvestre y el abeto común son los que más virtudes poseen. Destaquemos entre ellas sus propiedades antisépticas y espectorantes, excitantes, diuréticas, antiescorbúticas, sudoríficas, antiespasmódicas y revulsivas. Resultan indicados contra las afecciones broquiales y pulmonares, trastornos de la vías urinarias, dolores reumáticos raquitismo y enfermedades de la piel.