SABOR DESAGRADABLE.
Sabemos muy bien que ciertas plantas medicinales son muy amargas como la genciana, la ruibarba, o tienen un gusto muy desagradable, como la «chacha-coma» y tantas otras.
Existen varios recursos para di simular, o por lo menos, atenuar fuertemente el sabor desagradable. Se puede endulzar algo con azúcar quemado o «caramelo», o se puede agregar a la preparación unas hojas de mente, o semillas de anís, o flores de manzanilla. Su gusto algo fuerte, sobre todo el de la menta, disimula bastante el sabor desagradable de la tisana.