Un diente de ajo al día previene el infarto.
De momento, lo único que han conseguido demostrar todos los estudios realizados sobre este popular bulbo aromático es que ayuda a reducir los niveles del “colesterol malo”. Todas las demás propiedades que se le atribuyen al ajo, desde curar la artritis hasta prevenir el infarto, están pendientes de resultados científicos que las confirmen. Tampoco está muy claro que el ajo conserve sus saludables beneficios una vez cocinado, así es que se recomienda tomarlo crudo o en polvo, como se comercializa en grandes almacenes.