GARGANTA Y ESÓFAGO.
De siempre ha sido conocido el efecto curativo de la naranja en la garganta. El problema es que nadie sabe cómo utilizar esta fruta en caso de infección. Ante una garganta inflamada e irritada, hay que dejar de tomar todo tipo de alimento y consumir exclusivamente naranjas durante 24 horas. Si en este tiempo no se ha producido mejoría, conviene continuar con la cura añadiendo a la dieta 3 ó 4 zumos con miel.
La naranja está indicada también en los casos de esófago inflamado. Para acabar con las regurgitaciones o el ardor, haz pequeñas comidas y toma mucho zumo.