No se deben mezclar hidratos con proteínas.
Es una afirmación absurda que carece de todo fundamento científico. Hay quienes creen que mezclando alimentos ricos en hidratos de carbono –patatas, o arroz, por ejemplo-, con otros ricos en proteínas -un filete o unos huevos-, engordan. Están olvidando la regla de oro de la nutrición y es que sólo engordan las calorías consumidas que no se gastan, no importa de los alimentos que provengan ni de la manera en que los hayamos combinado. Es decir, si la dieta diaria de una persona de edad media -entre unos 35 y 40 años- y vida sedentaria es superior a 2300 o 2500 calorías, engordará, independientemente de que tome hidratos de carbono en el desayuno y proteínas en la cena para no mezclarlos.