PARA ESTAR SANO HAY QUE TOMAR UNA NARANJA AL DÍA.
Semíramis que, hasta entonces siempre había estado cansada y deprimida, parecía otra desde que vivía rodeada de naranjas. Los curanderos empezaron a elaborar aceites esenciales con su pulpa que, simplemente inhalados, acababan con la anemia, la depresión y prevenían contra la tos y los catarros. Pero tampoco se les ocurrió a ninguno que pudiera comerse la naranja.