Lo integral tiene menos calorías.
En realidad, la única diferencia entre los productos integrales y los que no lo son se encuentra en la cantidad de fibra que aportan unos y otros. Los productos integrales se elaboran con el grano entero del cereal, por lo que su contenido en fibra es alto. Por el contrario, los productos no integrales se elaboran con harinas refinadas y apenas aportan fibra. Lo integral es, indudablemente, más sano -las fibras previenen el cáncer de colon, regulan el tránsito intestinal y controlan los niveles de colesterol y glucosa en la sangre- pero no tiene menos calorías. Al contrario, los productos integrales suelen ser ligeramente más calóricos. Lo que ocurre es que las fibras que contienen sacian antes el apetito y se come menos cantidad.