HÍGADO Y PÁNCREAS.
Muchas personas se levantan con la boca amarga, pastosa y seca, a causa de un exceso de residuos en el hígado. Para solucionar este problema basta con respirar profundamente, con la boca cerrada, durante unos minutos y, a continuación, tomar un vaso de zumo de naranja. Pero, naturalmente, lo mejor es evitar la formación de residuos. Esto se consigue sustituyendo la cena por 3 ó 4 naranjas. Para evitar el cáncer de hígado, conviene empezar el día con el zumo de 3 naranjas y 1 limón.