Propiedades del ajo: Son muchas, pero cabe destacar su poder para luchar contra todo tipo de bacterias se considera el antibiótico natural % por excelencia. Además, reduce el colesterol «malo» de la sangre y aumenta los niveles del «bueno». Por último, favorece la circulación, impidiendo que se formen coágulos en venas y arterias.
Trucos: En crudo puede resultar indigesto, por lo que se recomienda cocinarlo, pero con cuidado de que no se queme, pues adquiere entonces un desagradable sabor amargo. Una receta sencilla: corta berenjenas en rodajas, rocía con zumo de limón y coloca el ajo laminado por encima; mete al homo y… ¡listo!