Beneficios de la carne: Consumir carne con moderación ayuda a mantener la salud.
Nos proporciona vitamina Bl2, necesaria para prevenir una serie de trastornos nerviosos que suelen afectar a los vegetarianos, cuyas dietas son pobres en esta vitamina.
El zinc que contiene la carne es el que nuestro organismo asimila con más facilidad. La carencia de zinc puede provocar trastornos visuales y la pérdida del gusto.
Trucos: Puesto que las carnes ya tienen suficiente grasa, no es necesario aumentar sus calorías con rebuscados guisos. Las aves quedan de lo más sabrosas asadas al horno con un chorlito de limón. Si les quitamos la piel después de cocinadas, obtendremos un plato bastante ligero. El cerdo no aumenta en nada sus calorías si lo cortamos en tiras finas y lo salteamos en sartén con vino blanco y caldo. La ternera y el buey a la plancha es como mejor permiten apreciar su sabor. ¿Y has probado ya el conejo a la parrilla?