Cuando descienden los niveles de hierro en sangre, el cerebro es uno e los primeros en notarlo. Para que no te falte ese mineral tan importante, aumenta el consumo de pescado azul, queso curado, legumbres y verduras de hoja verde. Las fresas y las naranjas, muy ricas en vitamina C, ayudan a absorber el hierro. También te conviene tomar estas frutas muy a menudo.