JARABE DE YEMA DE ABETO.
Hervir a fuego lento 4 gramos de yema de abeto en medio litro de agua. Cuando la infusión se haya reducido a la mitad, retirarla del fuego, colarla y endulzarla con miel. Esta es la dosis de jarabe para un día. Se puede tomar en cucharadas o disuelta en agua tibia o infusiones.
Este jarabe es recomendable en casos de catarros persistentes y estados gripales. Además, es un excelente diurético. Suele ser usado contras las herpes, en este caso los resultados se notan luego de un uso constante y prolongado.