Aficiónate al café.
porque su cafeína interrumpe los efectos depresivos de la adenosina, un neurotransmisor de acción calmante sobre el cerebro que “atonta” en cierto modo la memoria. La dosis recomendable no debe exceder las tres tacitas al día, incluyendo la que tomas en el desayuno. Si eres aficionada a los refrescos de cola, muy ricos también en cafeína, toma solamente el café del desayuno.