Duraznero.
Nombre científico: Prunus pérsica, Amygdalus pérsica Familia: Rosáceas.
Sinonimia: melocotonero; Pfirsichbaum (alemán); firsik (árabe); pecher (francés); peach tree (inglés); pesco, pérsico (italiano); persik (ruso); pessegueiro (portugués).
Descripción:
Originaria de Persia, actual Irán, y de China, este árbol pequeño, que nunca excede de los cinco metros de altura, presenta innumerables variedades cultivadas. Sus ramas, revestidas por una corteza de coloración roja que tira a castaño, tienen hojas sencillas, alternadas, lanceoladas y de bordes serrados. En el inicio de la primavera, antes de que aparezcan las hojas, el duraznero es cubierto por delicadisimas flores moradas o rosadas, sésiles y axilares. Produce frutos más o menos redondeados, con una de las superficies surcada, de piel amarilla, rosada o roja y aterciopelada. Su pulpa, carnosa, suculenta y sabrosísima, muy apreciada, ya sea en estado natural, ya sea en forma de dulces o compotas, envuelve un único hueso bastante rugoso, en cuyo interior se encuentra una semilla amarga y blanca, protegida por una fina piel marrón. Aunque su sabor es agradable, no parece muy recomendable comer esa almendra, pus contiene una pequeña cantidad de substancia tóxica.
Para fines medicinales se utilizan las hojas tiernas, recogidas en la primavera, las flores, los frutos y el látex, que se obtiene de la corteza del tronco y de las ramas del duraznero.
Cultivo:
Árbol fructífero de clima templado, no muy exigente en relación con el terreno.
Se propaga a través de plantíos injertados, de un año de edad, que se deben trasplantar en el invierno. Requiere podas de formación y de fructificación y la cosecha se realiza en verano, a partir del tercer año de cultivo. Otro sitio donde puedes ver mucha informacion sobre esta planta medicinal te recomendamos visites plantas sera de mucha utilidad.