WASABI.
Capaz de proporcionar sensaciones intensas, su sabor picante desaparece rápidamente dejando un ligero regusto dulce. Este condimento de origen japonés se suele incluir en platos como el sushi (rollitos de arroz cocido y pescado crudo envueltos en algas), el sashimi (porciones de pescado crudo) o tempuras (hortalizas rebozadas). El wasa-bi es en realidad una variedad autóctona de Japón del rábano picante. El wasabi fresco es el más apreciado y el más caro -los 100 gramos pueden llegar a superar los 100 euros-. Por eso el que se consume habitualmente es un sucedáneo elaborado a base de polvo de rábano rusticano, mostaza china y colorante (clorofila o un colorante artificial). Entre sus propiedades, según la medicina tradicional china el wasabi confiere calor, lo que puede ayudar a reequilibrar la energía del organismo.