PARA MANTENERSE JOVEN Y EN FORMA.
Porque las ciruelas son ricas en vitaminas E y A, excelentes antioxidantes que neutralizan la acción de los radicales libres, comerlas ayuda a mantener la piel joven, además de fortalecer nuestro sistema ¡nmunitario y cuidar de la salud de la vista. Además, contiene también otras vitaminas del grupo B que regularizan el ritmo cardíaco y mantienen nuestro sistema nervioso en buenas condiciones. Su abundante contenido en potasio, su aporte de fibra y su moderado contenido calórico las hace muy recomendables en las dietas de adelgazamiento. El potasio ayuda a eliminar líquidos corporales no sólo en este tipo de dietas sino también en los casos de insuficiencia renal, enfermedades hepáticas o durante la menopausia cuando este problema es más frecuente.
Por su elevado contenido en hierro, el consumo de ciruelas ayuda a prevenir la anemia o a favorecer su curación. Y en cuanto al aparato respiratorio, favorece la expulsión de muco-sidad y combate la tos, por eso se recomienda en caso de bronquitis. Un estudio llevado a cabo en varios hospitales estadounidenses ha demostrado que niños con asma mejoraron notablemente con una dieta rica en ciruelas tanto frescas como desecadas.