MELOCOTÓN DE CALANDA.
Los melocotones de Calanda son famosos por su exquisito sabor dulce y aroma y se distinguen de otras variedades por su tamaño (de grande a muy grande) y por su característico color amarillo pajizo, sin estrías verdes o rojizas. El secreto está en introducir los melocotones, todavía en el árbol, en una bolsa de papel parafinado que se sujeta a la rama, donde los frutos permanecen hasta su recolección, de esta forma quedan protegidos de las plagas, las inclemencias del tiempo o la caída prematura. Esta laboriosa técnica del “embolsado” da como resultado un producto más natural y limpio. La producción se extiende por todo el Bajo Aragón y desde 1999 está amparado por la Denominación de Origen. Su temporada va desde finales de septiembre a finales de octubre.
La producción de este singular fruto aparece ya descrita en documentos medievales bajo las formas de présec o priscos. Pero para la expansión de este cultivo, originario de árboles autóctonos, habrá que esperar algo más. En los años 50 coincidiendo con el tradicional embolsado del fruto, se produjo un notable incremento en la producción, que alcanzó su máximo en las décadas de los años 70 y 80.
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