TAN EFICAZ COMO LA VALERIANA.
A pesar de no ser tan conocida como la valeriana, la milamores resulta igual o más activa que ésta para calmar los nervios. Contiene sustancias de acción sedante (vavelotriato), y en su cepa se hallan ácidos orgánicos parecidos a los de la valeriana, cuya existencia se reconoce por el olor acre y un tanto desagradable que desprenden (ácido valeriánico).
Su raíz, que se debe recolectar en otoño o en primavera, se aprovecha con fines medicinales. Actúa como un sedante y antiespasmódico y había sido un remedio muy utilizado, aunque hoy otras plantas como la pasiflora o el espino albar le han ido ganando terreno. Es muy apropiada para calmar los nervios, en situaciones de irritabilidad, estrés, hiperactividad y ataques de ansiedad. También está indicada en caso de convulsiones y tics nerviosos e igualmente en ataques epilépticos.
Con la planta seca y triturada de milamores se rellenaban pequeños almohadones para lograr un sueño reparador. Y se dice que sus hojas se usaban en hechizos de amor, especialmente para calmar las discusiones entre enamorados, de ahí tal vez el origen de su nombre.