TÉ BLANCO.
Es el brote de las primeras hojas del arbusto del té, que aún no han tenido tiempo de adquirir el característico color verde que les da la clorofila. Muy rico en antioxidantes, tiene un sabor muy suave y se recomienda en caso de gastritis. Muy apreciado en cosmética por su acción antioxidante, que previene el envejecimiento y por la que es conocido como el «elixir de la juventud». También es muy rico en vitamina C (una taza de té blanco equivale a doce zumos de naranja). Preparación: Hervir el agua y dejar reposar un par de minutos, luego verter sobre las hojas. Dejar infusionar unos minutos.