UN INGREDIENTE “ESENCIAL”.
Los ácidos grasos omega 3 se consideran ácidos “esenciales” porque el cuerpo humano es incapaz de producirlos y deben adquirirse a través de la dieta. Según estudios recientes, los ácidos grasos omega 3 son un “tesoro” para nuestra salud. Entre sus numerosos beneficios:
• Contribuyen a la disminución de los niveles del llamado “coleslerol malo” y de triglicéridos en la sangre, lo que previene la aparición de enfermedades cardiovasculares.
• Está probada la relación entre el consumo de ácidos omega-3 y la menor incidencia de enfermedades como la arterioesclerosis o el Alzhei-mer. También se cree que ayuda a prevenir los procesos degenerativos de la vista.
• Pueden prevenir la aparición de cierto tipo de cánceres.
• Además, se les atribuye un efecto antiinflamatorio muy interesante para quienes sufren trastornos como la artritis reumatoide.
• También podría mejorar cuadros de tipo depresivo.
• Los especialistas recomiendan la introducción de estas grasas esenciales en la alimentación habitual de las embarazadas porque contribuyen a mejorar el desarrollo del sistema nervioso y de la retina del bebé.
• Los niños pequeños también deben comer regularmente alimentos ricos en omega-3 para mejorar su agudeza visual y porque mejoran la concentración y la memoria. Además, también puede ser beneficiosos en los niños con problemas de hiperactividad.