Chirimoya.
Su nombre proviene de la palabra peruana «chirimuya»,que significa semillas frescas y que hace alusión a las grandes semillas que contiene en su interior este fruto. Originaria de la cordillera andina, la chirimoya es una fruta rica en sales minerales, hidratos de carbono, vitamina C y azúcares. Es pobre en grasas, pero dado su alto contenido en azúcares, su valor calórico es bastante elevado. La chirimoya se encuentra en el mercado desde finales de septiembre a finales de marzo o principios de abril, pero las más sabrosas las puedes adquirir en otoño. Madura muy rápidamente, ya que desde que se coge del árbol hasta que está    en su punto transcurren 8 días como máximo. Para evitar que se pase, cómprala cuando todavía esté algo verde y déjala madurar a temperatura ambiente fuera del frigorífico. La mejor forma de consumirla es fresca; para ello parte la fruta por la mitad, sin pelarla, y extrae la pulpa con ayuda de una cucharilla.