La esencia de la planta.
Esta planta aromática, procedente de las montañas del sur de Europa, ha sido una de las más utilizadas para curar múltiples dolencias a lo largo de la historia. En la antigua Roma se consideraba que era la fuente de la mejor miel de Atenas y sus hojas se quemaban para utilizarlas como insecticida.
En el siglo xvii se aisló la esencia, cuyo principal componente es el timol, que resultó ser uno de los antisépticos naturales más efectivos.