Piel limpia y sin arrugas.
Jabón de miel.
Antiguamente se creía que la miel era la panacea para prolongar la vida. Este jabón aprovecha las virtudes de la miel y consigue mantener la piel tersa y limpia.
Ingredientes:
– 100 g de jabón de Marsella.
– 100 ml de agua .
– 250 g de miel de azahar .
– Esencia de azahar.
Preparación:
1. Corta el jabón en láminas finas.
2. Mezcla en una cacerola 100 gramos de jabón de Marsella y el agua. Pon a calentar y deja hervir. Una vez fundido el jabón, añade 250 gramos de miel de azahar y remueve hasta mezclarlo bien. Cuando tome consistencia, aromatiza con esencia de azahar.
3. Unta un molde con aceite y vierte el líquido obtenido.
4. Deja enfriar 24 horas antes de cortar el jabón en porciones.