Alimentos de riesgo.
Todos los alimentos pueden causar alergia o intolerancia, pero éstos son algunos de los más comunes:
Cacahuetes, nueces, avellanas o anacardos: las personas alérgicas a estos productos deben leer con atención los ingredientes de todo lo que consumen, ya que su uso es muy común en repostería,

Leche de vaca: en ocasiones hay quien no tolera bien la leche de vaca, pero sí los productos derivados de ella (yogur, mantequilla, queso) o la leche de cabra. El mercado ofrece también cada vez más bebidas de origen vegetal como la leche de almendra, de avena o de soja, aunque en este caso habrá que compensar la falta de determinados nutrientes con otros alimentos.

Derivados del trigo:
su consumo dificulta la digestión a muchas personas. Pero no hay que confundir la alergia o la intolerancia al trigo con la enfermedad celiaca, que es un trastorno de tipo autoinmune, en la cual el revestimiento del intestino delgado resulta dañado como respuesta a la ingestión de gluten y otras proteínas que se encuentran en el trigo, la cebada, el centeno y posiblemente la avena y sus derivados, Marisco.
Huevos, especialmente la clara, Frutas tropicales (papaya, kiwi, plátano), melocotones y fresas. Ciertos colorantes, conservantes y potenciadores del sabor.