Consejos prácticos.
Buscar setas:
Para salir a buscar setas es necesario tener los conocimientos necesarios para distinguir las setas comestibles de las que no lo son, ya que de lo contrario puede resultar algo peligroso. El “oficio” de boletaire, nombre con el que se conoce en Cataluña a los buscadores de setas, se transmite de padres a hijos. Los únicos utensilios necesarios para “ejercerlo” son un cesto y un cuchillo -entre los boletaires se considera casi un pecado arrancar una seta. Los sitios donde encontrar buenas setas son un secreto bien guardado que los entendidos se resisten a revelar. Pero la búsqueda se limita sólo a algunos lugares, ya que en otros las setas no se consumen apenas.
Cómo conservarlas:
Tanto si las compras como si las has recogido tú mismo, las setas deben consumirse de inmediato, ya que son muy delicadas y por su elevado contenido en agua no se conservan bien, ni siquiera en el frigorífico. Lo que sí puedes hacer para conservarlas durante más tiempo es secarlas o preparar alguna conserva.
Cómo prepararlas:
Deben consumirse únicamente los ejemplares sanos y jóvenes, ya que de lo contrario algunas especies pueden ser tóxicas. A la hora de cocinarlas, retira la parte arenosa del tallo y limpíalas con un trapo húmedo (no deben lavarse bajo el grifo y aún menos dejarlas en remojo). Cocínalas a fuego bajo (para evitar que se quemen por fuera y queden crudas por dentro) durante 15-20 minutos.