Por esta razón, una clasificación útil de las hierbas curativas en función, claro está, de sus principios fitoactivos científicamente comprobados- deberá hacerse en base al problema de salud que mayoritaria-mente interfiere con la actividad de la hierba en cuestión. Que podrá tener como efecto colateral otra acción benéfica, pero deberá ser siempre consumida en función de sus efectos principales.
En este sentido, la más reciente clasificación de hierbas curativas de acuerdo a sus efectos sobre la salud humana, es la siguiente:
1. Adaptogénicas: aumentan la resistencia al estrés cotidiano, otorgando al cuerpo la capacidad de adaptarse al problema, evitando las consecuencias somáticas que sobrevienen a una situación crónica de estrés. Ejemplos: toronjil (Melissa officinalis), manzanilla (Matricaria chamomilla).
2. Alterativas: gradualmente restauran el funcionamiento general del cuerpo, aumentando la vitalidad. Ejemplo: laurel (Laurus nobilis)