Demulsificantes: este grupo incluye hierbas ricas en mucílago, que actúan a nivel del intestino disminuyendo el exceso de acidez. Regularizan el tránsito intestinal y relajan la musculatura del sistema digestivo, previniendo cólicos. Ejemplos: centaurea menor (Centaurium minus), liquen de Islandia (Cerraría islándica).

Diuréticas: favorecen de manera natural la detoxificación del organismo, mejorando la actividad urinaria. Ejemplos: ulmaria (Filipéndula ulmaria), maíz (Zea mays), peral (Pyrus communis).

Emenagogas: regularizan los ciclos menstruales y otros procesos relacionados con la actividad hormonal del sistema genital femenino. Ejemplos: ruda (Ruta graveolens), acanto (Acanthus mollis).

Expectorantes: todas las hierbas que contengan uno o más fitoquímicos capaces de remover mucosa de los pulmones. Dentro de este grupo, algunos autores incluyen a las plantas que relajan el sistema respiratorio, evitando la dañina tos seca que acompaña algunos cuadros asmáticos. Ejemplos: agripalma (Agrimonia eupatorio), alsine (Steüaria media), Saponaria (Saponaria officinalis).