Listos para usar.
Las opciones para armar un botiquín natural resultan de lo más variadas. Desde hierbas en «estado puro», hasta cápsulas hechas con componentes naturales o aceites y esencias aromáticas constituyen algunas de las alternativas posibles para utilizar en casos de emergencia. La lista completa puede resultar un tanto extensa. Con esto, no quiere decirse que deba adquirir absolutamente todas las opciones propuestas o que se traslade de un lado con una valija cargada de medicamentos. Cada uno podrá elegir las opciones que crea conveniente y adoptar, también en los casos de apuro, las ventajas de la medicina natural. Ante cualquier duda, el especialista en fitoterapia podrá orientarlo y decirle con exactitud, de acuerdo a su estilo de vida o a las afecciones que suele tener, cuáles son los preparados que no deben faltar jamás en su botiquín. Estas son algunas de las opciones indispensables:
Geles y cremas
Se usan especialmente para golpes y terceduras. Pueden ser «salvadoras» los golpes de los chicos o las pequeñas lesiones de los deportistas. En caso de pasar unas vacaciones en la montaña o de realizar turismo aventura, conviene llevarlas en el bolso.
✓ De aloe vera. Es ideal para curar cortes y raspaduras y aliviar las reacciones alérgicas o las quemaduras producidas por el sol. Para ello, puede utilizar un gel preparado o aplicarse directamente el líquido contenido en el interior de cada hoja.
✓ De árnica. Resulta muy útil para calmar el dolor producido por un golpe fuerte o para aliviar un hematoma. No conviene aplicarlo sobre heridas abiertas. Una vez desaparecido cualquier «signo visible» del golpe, podrá suspender su uso.
✓ De consuelda. Al igual que la crema de árnica, está indicada en el tratamiento de golpes, esguinces o torce-duras.
✓De caléndula. Cuenta con un alto poder calmante. Se usa especialmente en los bebés para aliviar el sarpullido producido por el pañal. También es muy útil para calmar distintas erupciones, reacciones alérgicas o irritaciones.