EI valor de las semillas.
Aunque por lo general las desechamos, las semillas del melón tienen un alto valor proteico. Son emolientes, mineralizantes y vermífugas (actúan contra los parásitos) y sirven para realizar una infusión totalmente insípida, que puede beberse, incluso incorporándole otra hierba para darle gusto. Una vez retiradas del me-lón, las semillas deben limpiarse en un colador, dejarse secar -preferentemente al sol- y luego molerse en un molinillo, procesado-ra o mortero. A un cuarto kilo de semillas se le debe agregar medio litro de agua hirviendo, tapar, dejar reposar unas seis horas aproximadamente y luego filtrar. Se recomienda las semillas de melón para el tratamiento de la nefritis y las enfermedades del riñon. La semilla tiene todos los elementos, todas las vitaminas y todos los componentes necesarios para el funcionamiento del organismo. Si deseamos retener el estado natural, joven y elástico de las arterias, la vitalidad del sistema glandular y la integridad del sistema nervioso, debemos comer estas semillas.