Melón:
LA FRUTA LIQUIDA.
Perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, de forma esférica y ovalada, cascara rugosa o lisa, color amarillo o verde claro y pulpa aromática, dulce, blanda y acuosa, con una cavidad   que   encierra numerosas semillas, el melón es increíblemente eficaz y saludable a la íora de refrescar y calmar la sed. Esta fruta es pobre en calorías, refresca por más tiempo, reconforta con su pulpa fresca y jugosa, de grato sabor y delicado aroma y por sobre todas las cosas, apaga la sed mas rebelde. El agua fisiológica que posee cumple importantes funciones en el organismo, ya que contiene minerales alcalinos que neutralizan los residuos ácidos depositados en los tejidos, los disuelven y facilitan su eliminación por medio de la orina y el sudor. Un trabajo muy importante a favor de la depuración de nuestro organismo.
Si bien el melón posee escaso valor alimenticio por su pobreza en hidratos de carbono, encierra importantes sustancias vitales para una correcta nutrición: vitaminas, minerales y enzimas. Para que no resulte pesado o indigesto debe consumirse por completo maduro, masticándolo bien hasta que se haga agua en la boca. Una buena masticación es útil para deshacer la trama celulósica de la pulpa y facilitar la salida del jugo. Para favorecer la asimilación de esta fruta es conveniente no acompañarla con otros alimentos, a excepción del pan tostado durante el desayuno y la merienda. Sin embargo, ¿quién puede resistirse a la combinación de melón con jamón?