PARA TONIFICAR LA PIEL.
Para la piel normal, hay que obtener tres cucharadas soperas de jugo de lechuga, se mezcla con cuatro cucharadas de miel y el jugo de medio limón. Aplicar el preparado sobre el rostro y el cuello durante 20 minutos. Aclarar con agua tibia.
Para la piel grasa es recomendable una mascarilla de pepino. Aplicar sobre el rostro y el cuello unas rodajas de pepino, durante 20 minutos.
Para la piel seca: batir una yemas de huevo con una media cucharadila de aceite de almendras dulces y una gotas de limón. Aplicar sobre el rostro, dejar 20 minutos. Se retira con leche tibia y se aclara con agua.
Para todo tipo de piel la famosa crema de malvas: lavar cuatro puñados de hojas de malvas y secarlos bien con un paño. Triturarlas hasta conseguir una pasta, agregar cuatro cucharadas de manteca. Se pone todo a cocer a fuego lento en una cacerola de vidrio o esmalte. Cuando la mezcla esté bien espesa y aún caliente, se pasa por un colador metálico. Enfriada estará a punto de darse masajes en la cara y en el cuello. La crema se puede conservar en la heladera, pero es conveniente renovarla de vez en cuando .El tratamiento completo dura diez días.