PARA LOS CALLOS:
Aplicar alrededor de los callos una compresa empapada de agua o tintura árnica y macerarlas toda la noche. Durante el día utilizar una crema grasa.
Otra es extender sobre el callo la mezcla de un ajo picado con un poco de aceite de oliva. Tapar con una venda.
También se puede hervir en un vaso de vinagre una cebolla cortada en rodajas. Con el líquido filtrado, después de sacar todo el jugo de la pulpa, aplicar sobre los callos.