Los niños y los jugos.
Los chicos en edad preescolar que acostumbran a tomar más de un vaso y medio de jugo de frutas, por día, aumentan el riesgo de padecer obesidad. Ocurre que el contenido natural de azúcar presente en los frutos generalmente no es tenido en cuenta a la hora de evaluar el consumo calórico total de los niños con tendencia a la obesidad. De todos modos, siempre es mejor hacer un recorte calórico en otros alimentos menos nutritivos, como las golosinas o los panes, por ejemplo.