Diabetes tipo II.
La diabetes se caracteriza por una deficiente producción de insulina, hormona encargada de que los azúcares sean utilizados por el organismo. “La alimentación constituye la mejor opción, pues controla el peso y previene problemas de corazón, el sistema circulatorio, visuales, renales y nerviosos. Se debe reducir la cantidad de azúcar y grasas ingeridos, siguiendo un horario de comidas regular y siempre en pequeñas cantidades.
► Alimentos recomendados: (según cantidades diarias): 50 g de pan o palitos (colines); 40 g de queso fresco, holandés o manchego tierno; una cucharada sopera de aceite (como máximo); 100 g de verdura hervida; 100 g de carne hervida, a la brasa o a la plancha, a elegir entre ternera o pollo; 200 g de pescado blanco o bacalao muy desalado, hervido o a la plancha; dos huevos pasados por agua o duros (a la semana); verduras (lechuga, escarola, tomate, apio, rábanos, zanahorias, pepinos y setas sin límite de cantidad), y 800 g de fruta (excepto la que no esté permitida). Conviene beber agua entre horas, pero no durante las comidas.
► Alimentos prohibidos: Salsas, fritos, picantes y rebozados. Patatas, arroz, legumbres, pasta, uvas, higos, melón, plátano, aceitunas, frutos secos, pescado azul, conservas aceitosas. Grasas en general: paté, mantequilla, margarina, quesos grasos o fermentados, nata, cerdo y embutidos, excepto el jamón. Leche, pato, oca, casquería, azúcar, miel y otros dulces. Y en cuanto a las bebidas, vino, cerveza y licores. Reduce el aporte de azúcares y grasas.
Menú diabetes:
► Desayuno: Es el mismo todos los días: unos cuantos colines, 40 g de queso, 200 g de fruta y una infusión.
► Comida: Un poco de ensalada, 100 g de verdura hervida, 100 g de ternera o pollo y 200 g de fruta.
► Merienda: Una pieza de fruta y algún colín.
► Cena: Verdura, 200 g de pescado, fruta y 40 g de queso.