Hipertensión.
La hipertensión arterial afecta al 30 por ciento de los adultos en los países occidentales y puede producir un grave daño en las arterias sin que se hayan detectado previamente síntomas. Para controlarla es preciso reducir la tensión nerviosa y el estrés, hacer ejercicio de manera periódica y controlar el peso para no caer en la obesidad. La doctora De la Paz asegura que «una dieta pobre en sodio y en grasas resulta esencial. Conviene preparar los alimentos al vapor, asados o hervidos y evitar siempre que sea posible los productos fritos».
► Alimentos recomendados: Cereales integrales, legumbres (excepto soja), verduras frescas, frutas (excepto coco) y frutos secos en pequeñas cantidades. Para beber: agua mineral, infusiones o limonada. Además, De la Paz aconseja «tomar a diario: un vaso de leche des-natada; una porción de unos 55 g de queso sin materia grasa o requesón; 80 g de carne magra, pollo o pescado; una infusión de tila; clara de huevo y pequeñas cantidades de arroz blanco y pasta. Y sustituir la sal por hierbas aromáticas».
► Alimentos prohibidos: Grasas y aceite, aguacates, aceitunas, carnes rojas o grasas, pescados y aves salados, productos lácteos grasos, soja, sal de mesa, hidratos de carbono refinados (harinas y azúcar blanco), huevos enteros y su yema, alcohol y refrescos. Limitar las cantidades de grasa animal.
Opta por los cereales integrales.
Menú hipertensión:
► Desayuno: Un café con edulcorante o una infusión, una rebanada de pan integral, galletas de pan, requesón y una pieza de fruta.
► Comida: Pasta con tomate, carne magra con arroz o con pasta en pequeñas cantidades, o verdura con patata, y fruta.
► Cena: Verdura y pescado (preparados hervidos o asados), una pieza de fruta y leche desnatada.