Para el colesterol, la osteoporosis…
Las flavononas de los cítricos, las isoflavonas de las legumbres y los lignanos de los cereales, frutas y ciertas hortalizas son estrógenos vegetales. De todos los fitoestrógenos citados, las isoflavonas son las que poseen mayor actividad estrogénica y biológica, y su distribución es muy amplia entre las legumbres, especialmente en la soja. Numerosos estudios han revelado que tienen efectos beneficiosos sobre la salud: previenen el cáncer de colon, mama y próstata, son antioxidantes y estimulan la formación de globulina, una sustancia transportadora de las hormonas sexuales.