La soja.
Aliada de la mujer durante la menopausia.
La soja, al igual que otros alimentos de origen vegetal, es de gran ayuda durante la menopausia: evita la aparición de tuforadas de calor o sudores nocturnos, muy frecuentes durante este período en la vida de una mujer. Pero eso no es todo, también previene el colesterol y cuida la salud ósea, dos problemas que se acentúan tras esta etapa vital.
Cuando llega la menopausia, síntomas como las tufora-das o los sudores nocturnos quitan el sueño a más de una mujer. Esta etapa, que vuelve a la mujer más vulnerable en sus emociones, no pasa desapercibida ni física ni mentalmente. Los cambios hormonales que se producen en el cuerpo, especialmente la disminución del nivel de estrógenos que el organismo produce, hacen de la menopausia un período especial, que no es ajeno a los estados depresivos o angustiosos. Además, el cambio hormonal deja a la mujer más expuesta a padecer osteoporosis o enfermedades coronarias.
LA SOJA, nuestra aliada principal.
Además de que su consumo reduce significativa mente los síntomas provenientes de la menopausia tales como los sofocos o el sudor, la soja ayuda a reducir lípldos y lipoproteínas en personas con niveles elevados de colesterol. Dado que, tras la menopausia, los niveles de colesterol aumentan con mayor rapidez, atender este aspecto es una medida saludable.
Reduce el 6% del colesterol total.
Reduce el 7% del colesterol malo o LDL.
Disminuye un 12% el riesgo de enfermedades coronarias.
Previene el cáncer mamario y del endometrío uterino.
Previene el cáncer de colon y de próstata en el hombre.
Mantiene la salud ósea.