Frutas para el verano.
Mucho más que refrescantes.
Sabrosas y vanadas, las frutas de verano son algo más que refrescantes. Fuente de vitaminas y minerales esenciales para el organismo, es el tiempo ideal para aprovecharlas y ganar salud.
El calor trae consigo las frutas más ricas del año. Dulces y refrescantes, invaden con su sabor nuestra dieta. Además, la pesadez del verano predispone al ser humano hacia las comidas livianas y frías. Esta característica hace posible que las frutas sean vanguardia en nuestra cocina y beneficien nuestra salud con sus propiedades.
ANANÁ:
Esta fruta tropical de muy bajo valor calórico es una excelente fuente de agua y fibra. Además, contiene vitaminas del complejo B, vitamina C, potasio, calcio, fósforo y magnesio.
BENEFICIOS: digestivo, porque entre sus componentes cuenta con bro-melina, una enzima que facilita la digestión proteica y evita la pesadez estomacal después de comer. Es diurético y ayuda a eliminar toxinas, gracias a su alto contenido de agua. Además, es laxante y estabilizador de la flora intestinal. Gracias a su poder antiséptico, mejora cuadros inflamatorios de la boca o la garganta.
ZONAS DEL CUERPO DONDE MÁS INFLUYE: riñon, vejiga y próstata.
CONTRAINDICACIONES: cuando se padece gastritis.
¿ES LO MISMO ENLATADO, COCIDO O CRUDO? No, las propiedades del ananá se pierden si éste ha sido cocido o guardado en conserva. Las vitaminas y la bromelina se destruyen con el calor. Por eso, la mejor manera de aprovechar las propiedades del ananá es consumirlo fresco y crudo.