Caqui.
Originario de China, hoy se consume como fruta en todo el mundo, aunque esa sensación áspera que deja en la boca, debida a unos componentes denominados taninos, hace que no guste a mucha gente. Pero tiene sus ventajas para la salud:
Es un potente antioxidante. Rico en vitaminas A y C, combate la acción de los radicales libres, moléculas que aceleran el proceso de envejecimiento y destruyen las defensas.
Se tolera bien. Las personas que padecen problemas cardiacos o renales, los diabéticos y los hipertensos tienen en el caqui la fruta ideal: la glucosa, fructosa y sodio que contiene no les perjudican.
Actúa como laxante. Dependiendo del grado de madurez, su cantidad de taninos varía: cuanto mas verde, más taninos y más as-ingente. En el máximo grado de madurez, es laxante, a lo que contribuye también su fibra. Reduce el colesterol. Su fibra soluble, llamada pectina, arrastra el coleesterol y evita que el organismo asimile y pase a las arterias, donde  se acumula y puede dar lugar serios accidentes cardiovasculares como el infarto de miocardio o la igina de pecho. Ayuda a adelgazar. Contiene mucho potasio, mineral que actúa como diurético; fibra, de efecto sacante y captador de grasas, y pocas calorias (66 por 100 g).