Tómalo en salsa y con queso.
Aunque el licopeno también se encuentra en otros alimentos como las sandías, zanahorias o pomelos, es el tomate el que contiene una mayor proporción. Curiosamente, el licopeno se libera sobre todo al cocinarse; por eso, la mejor forma de obtenerlo es consumir el tomate en salsa acompañado de aceite o queso, ya que estos alimentos ayudan a que el organismo lo absorba mejor. ¿Llamarías ahora comida basura a la pizza?
Si te gustan otros productos a base de tomate, como el ketchup, estás de enhorabuena: contienen niveles más altos de licopeno que el tomate fresco. Esto se debe a que durante la fabricación de los productos el tomate está concentrado, y la cantidad de licopeno, que resiste muy bien el calor, aumenta. Por ejemplo, 125 g de salsa de tomate contienen tres veces más licopeno que la misma cantidad de tomate crudo.
¿Sabías que sus vitaminas A y C impiden la acción nociva de los rayos del sol en la piel?
¿Y que actúa como diurético y laxante?
¿Y que previene tumores de mama, colon y útero?