Hipertensos y diabéticos, con cuidado.
Pese a las virtudes de las frutas tropicales, conviene detenerse en sus posibles “contraindicaciones”. Aunque no plantean muchos problemas, vamos a destacar el “lado oscuro” de tres de estas frutas:
Coco: A los hipertensos y/o quienes retienen líquidos les va mal porque aporta mucho sodio; a los obesos o con problemas cardiovasculares, por su cantidad de grasa (36 g por cada 100 g de pulpa), que además es saturada, como la de la carne.
Dátil: No les conviene a los enfermos de diabetes, a los obesos ni a quienes tienen parásitos intestinales o caries, por el exceso de azúcares, que, además, se traducen en muchas calorías. Tampoco deben tomarlos los hipertensos o quienes tengan propensión a las migrañas porque proporcionan tiramina, que es un vasoconstrictor.
Mango: Los diabéticos deben prescindir de él porque es una fruta rica en azúcares de asimilación rápida, salvo cuando sufran hipoglucemia, en cuyo caso les será muy útil. Si se tienen caries hay que lavar bien los dientes después de comer mango, porque se adhiere al esmalte dental.