Dátil.
El fruto, que nace en racimos de la palmera datilera, se recoge blando, semiseco o seco. Sus virtudes se conocen en el norte de África desde tiempos remotos.
► Aporta mucha energía. Los árabes lo llaman “pan del desierto”. El dátil semiseco contiene 72 g de hidratos de carbono por cada 100 g de pulpa.
► Lucha contra la anemia.
Esta fruta está indicada en casos de anemia, de inapetencia y de falta de vitalidad porque aporta mucha energía, vitaminas (B y C) y minerales como potasio, fósforo, magnesio, hierro y calcio.
► Evita el estreñimiento. Gracias a su gran cantidad de fibra y al suave efecto laxante de la fructosa, que estimulan el tránsito intestinal.